Por qué estamos creando Macia
La buena hostelería merece mejores herramientas.
Macia reúne la experiencia de Mitch y Jippy Bush en crecimiento digital, cocinas reales, compras y el trabajo que sostiene una buena experiencia para el cliente.
Del servicio a los sistemas
En 2008, Mitch y Jippy trabajaron cuatro meses en el Fox’s Arms, en Mallorca: Mitch en la cocina, Jippy en el bar y la terraza. El local servía hasta 180 comensales al día. La preparación, los relevos claros y saber qué venía después importaban. Estas lecciones se suman a la experiencia de Mitch creando negocios digitales, webs y automatización a través de WeBoost y Beffer, y a los más de 20 años de Jippy en compras, proveedores, contratos y gobernanza comercial.
Simplificar el trabajo, sin quitar personalidad a la comida
Una carta bien pensada puede tener muchas influencias sin exigir un sistema distinto para cada plato. Macia se está diseñando en torno a registros claros, ingredientes compartidos, un control de existencias coherente y acciones cotidianas prácticas. El objetivo es ayudar al equipo a entender qué puede preparar, qué necesita comprar y qué requiere atención, para dedicar más energía a la comida, al servicio y a los clientes.
Aprender en un local real
Lebrewski es la visión de restaurante y bar de rock que Mitch lleva años imaginando, con Jippy ayudándole a hacerla realidad. Está concebido como el primer entorno de aprendizaje de Macia: un lugar donde aprender de la preparación, el servicio y las compras reales. Las nuevas herramientas deben ganarse su sitio junto a los sistemas existentes que ya son útiles, mientras el local sigue funcionando y el software evoluciona.
Oportunidades independientes. Un propósito común.
Macia y Lebrewski son proyectos distintos con una conexión útil. Los socios pueden explorar el software, el local o ambos, con el alcance y los intereses acordados por separado. La ambición compartida es sencilla: hacer que la buena hostelería sea más fácil de gestionar, de descubrir y más gratificante para quienes la hacen posible. Una cocina bien organizada debe seguir teniendo alma.